sábado, 27 de junio de 2009

SUEÑOS ROTOS


Muchisimas veces en la vida nos quejamos porque las cosas no salen como queremos. Y yo la primera.
Pues bien, Alicia era una niña feliz, que ese año hizo su primera comunión. ¡ Que preciosa estaba con su vestido blanco ese dia con sus padres y sus hermanas.!
Sus notas del colegio eran de las mejores, y como todas las niñas de esa edad, infinidad de sueños para el futuro.
Pero un trágico cuatro de agosto cuando iva con su padre en el coche, tuvieron un mortal accidente, en el cual su padre murió,( a los 35 años) y ella quedó destrozada. Nadie apostaba por su vida las intervenciones quirurgicas se sucedian una tras otra. Cuando salió del coma, tuvo que aprender a hablar, leer, escribir, eso si con mucha dificultad, pues sus manos no tienen la agilidad necesaria y solo veía por un ojo y mal. Pero sus ganas de vivír, superanron todas las dificultades. Fué de quirófano en quirófano, Granada, Murcia y Barcelona. Siempre luchando por poder valerse por si misma, y siempre con una sonrisa de oreja a oreja.
Cada vez que paso por su casa me lleva a su habitación para enseñarme las cosas que hace, o las fotos de sus amigos , o la ultima excursión que me explica con lujo de detalles mientras sus ojos brillan de ilusión. Ella ahora tiene 23 años, pero mientras sus hermanas son dos preciosas mujeres ella sigue siendo una niña encantadora que la mayor parte del tiempo va en silla de ruedas. Adios instituto, adiós universidad, adiós principe azúl. y sin embargo aun sonrie.


ALICIA: SUEÑOS ROTOS

En el dulce amanecer de tu existencia,
cuando apenas la vida dá comienzo,
con tus juegos, tus amigas, tu colegio,
con tus padres, tus hermanas, tu inocencia.

Que terrible, que trágica experiencia,
que aquel cuatro de agosto te marcára,
y la muerte miraste cara a cara,
venciendola al final tu resistencia.

Convirtiose el hospital en residencia,
el quirófano en paisaje cotidiano,
el médico en amigo mas cercano,
para empezar desde cero y con paciencia.

Mas nunca le hiciste un mal guiño a tu dolencia
y con dulce sonrisa agradecida
aun gurdas en el alma dolorida
el recuerdo de tu padre y de su ausencia.

Yo, me siento pequeña en tu presencia,
cuando lloro por mis desilusiones
y recuerdo que tu con mas razones,
al dolor le plantas cara con vehemencia.
Un poema, una ilusión, esta vivencia,
beber la vida en tragos muy pequeños,
estar contigo en el atrapa-sueños,
para atraparte un sueño en recompensa.

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